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domingo, 3 de junio de 2012

Grandes Encuadernaciones en las Bibliotecas Reales (S.XV – S.XXI)

La exposición muestra por primera vez las encuadernaciones procedentes de las Colecciones Reales de Patrimonio Nacional. Los fondos de la Real Biblioteca, el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Monasterio de Santa María la Real de Las Huelgas de Burgos, el Monasterio de las Descalzas Reales y el Real Monasterio de la Encarnación integran esta colección, considerada a nivel mundial uno de los conjuntos ligatorios históricos más importantes. Completan la muestra obras de arte como tapices, muebles y relojes que ayudan a entender la encuadernación como elemento fundamental de la cultura de corte.

 La exposición sobre las colecciones bibliográficas regias del Patrimonio Nacional reúne por primera vez el extraordinario tesoro de encuadernaciones que se conserva en la Real Biblioteca de Palacio y en las bibliotecas de los monasterios de El Escorial, las Huelgas, las Descalzas y la Encarnación, sin duda uno de los mejores conjuntos mundiales de arte ligatoria.
La importancia de esta exposición, además de la riqueza y variedad de las piezas artísticas y bibliográficas que la forman, radica en la novedad de su planteamiento.


Interés de la exposición
oncebida desde la historia cultural, el objetivo de la exposición  es mostrar la encuadernación como un elemento del lenguaje real y cortesano, formando parte de otras disciplinas artísticas y cumpliendo, como ellas, las funciones de representar e identificar a la persona o a la institución y de individualizar la propiedad como bien inconfundible.

Del 25 de abril al 2 de septiembre de 2012

Salas de exposiciones temporales del Palacio Real de Madrid

Más informaciones en: http://www.realbiblioteca.es/index.php/grandesenc/104-novedad-e-impacto-de-la-exposicion

 

 

jueves, 31 de mayo de 2012

EN PARIS, EXPOSICIÓN: Costumes du XXe siècle à l’Opéra de Paris


La passion pour le costume de théâtre ne date pas d’aujourd’hui. Bien au contraire, elle est déjà une fureur pendant tout le XIXe siècle. En 1878, l’Exposition universelle avait consacré quelques-uns de ses espaces au costume. Et, en 1880, le critique musical Adolphe Jullien en fait l’historique dans un important ouvrage. À cette époque encore, les ateliers (costumes et décors) de l’Opéra de Paris sont célèbres dans toute l’Europe et les nouvelles productions déploient un faste qu’aucune autre scène ne peut concurrencer.

Les grands ouvrages de Gounod, Wagner, Verdi, Massenet et Saint-Saëns sont l’occasion pour les artisans de l’Opéra de montrer un incomparable savoir-faire. Tout au long du XXe siècle et de ses révolutions esthétiques, les ateliers vont s’adapter aux nouvelles modes, aux nouvelles méthodes, aux nouvelles technologies. Sans doute, l’un des grands changements, pendant le directorat de Jacques Rouché(1914-1945), sera l’arrivée des peintres dans les ateliers.

Après Léon Bakst, ce sont Fernand Léger, Giorgio De Chirico ou Paul Colin qui projettent leur univers esthétique sur le costume. Il ne s’agit plus alors seulement de mettre en valeur le chanteur ou le danseur en l’habillant richement mais que son costume s’insère dans une vision scénographique globale : souvent, le costumier est aussi le décorateur du spectacle.

Après-guerre, ce sera le tour de l’École de Paris de proposer un nouveau regard, avec Jean Carzou, Roger Chapelain-Midy, Georges Wakhevitch et Jean-Denis Malclès. C’est toutefois à l’italienne Lila De Nobili que la direction de l’Opéra de Paris commande les décors et costumes de la première à l’Opéra de Carmen, en 1959. Certaines de ses maquettes forment d’admirables tableaux qui montrent son sens incomparable de l’intégration du costume dans la scénographie. Sa collaboration avec le metteur en scène Raymond Rouleau préfigure les spectacles d’aujourd’hui, animés par des équipes soudées de costumiers, de décorateurs et de metteurs en scène travaillant régulièrement ensemble.

À partir des années 1960, ce sont les stylistes qui viendront s’ajouter aux peintres. Ainsi Roland Petit demandera-t-il à Yves Saint Laurent de dessiner les costumes de Notre-Dame de Paris et Robert Wilson confiera ceux de La Flûte enchantée à Kenzo. Quant à Christian Lacroix, il a fait du costume de scène une part essentielle de son travail et, grâce à la virtuosité des ateliers, l’a hissé jusqu’au niveau de la haute-couture. D’un bout à l’autre de cette histoire, les ateliers de l’Opéra de Paris, aujourd’hui dirigés par Christine Neumeister, relèvent tous les défis lancés par les créateurs.
Cette exposition sera divisée en deux grands volets : une rétrospective de cette histoire dans les espaces d’exposition de la Bibliothèque-musée de l’Opéra et un hommage aux ateliers dans les espaces publics du Palais Garnier.


Más información:http://www.operadeparis.fr
BibLiothèque-Musée de l'Opéra
Palais Garnier


du 19 juin 2012
au 30 septembre 2012


Tous les jours de 10h à 17h (de 10h à 18h du 16 juillet au 5 septembre) sauf fermetures exceptionnelles
         

miércoles, 30 de mayo de 2012

Más en la Alhambra de Granada...Exposición de

 BRONCES CALIFALES


Con motivo del depósito de las piezas procedentes de la Fundación Carlos Ballesta, el Museo de la Alhambra reúne una serie de bronces conservados en el Museo Arqueológico de Granada y en las colecciones del propio Museo de la Alhambra, ofreciendo la oportunidad de comparar  variantes decorativas sobre piezas de un mismo uso como patas de apoyo a arquetas o braseros.

La Fundación Carlos Ballesta adquirió estas piezas para evitar su salida del estado Español y depositarlas en el Museo de la Alhambra, ejerciendo una gran labor de mecenazgo y protección patrimonial, que se encuentra entre sus funciones además del estudio y promoción de la cultura morisca.

Las patas más sencillas levantan y sirven de apoyo a un contenedor o brasero de forma moldurada, pero el resto muestran una misma  iconografía en el que aparece una garra de león e inicio de la pata que remata en una cabeza rugiente. La representación del león se puede ver  en la pila de ciervos y leones del palacio de Almanzor, también de época califal, expuesta en la sala IIIA de este Museo y se repite en el tiempo su representación de manera constante hasta el periodo nazarí, como puede observarse en la Fuente de los Leones de la Alhambra y en los dos leones del Maristán expuestos en la sala IV de este museo.

Su posible fabricación por el procedimiento “a la cera perdida” permite repetir los diferentes ejemplares de manera casi idéntica. La decoración principal aparece en el molde, mientras que los detalles de pelaje y cejas están hechos, con posterioridad, a cincel.

Estas piezas demuestran la existencia de una cultura común y las relaciones artísticas entre al-Andalus e Ifriquiya durante los siglos X-XI, como podemos ver en una pieza similar a las expuestas que se conserva en el Museo de Artes Decorativas de París, procedente de la Qal´a de los Banu Hammad, capitel de los hammadíes (Argelia).

Lugar: Museo de la Alhambra. Palacio de Carlos V.
Fecha: Del 18 de mayo de 2012 al 18 de noviembre de 2012.

En la Alhambra de Granada

A la Luz de la Seda

En esta exposición se muestra la importancia de los tejidos realizados bajo el sultanato Nazarí que han conseguido conservarse hasta nuestros días. Se presentan los catálogos de las colecciones conservadas en el Museo de la Alhambra, Museo Lázaro Galdiano, así como la colaboración del Instituto Gómez-Moreno de la Fundación Rodríguez-Acosta. También se presentan todos los tejidos de cronología nazarí que se conservan en diferentes instituciones en la Península.

Hoy solo quedan testimonios de aquellas exquisitas y delicadas piezas. Son documentos históricos que sirven para ayudarnos a reconstruir la historia de lo que antaño fueron suntuosas prendas para vestir, cubrir, adornar, resguardar e identificar a los individuos y también para delimitar los espacios en los que trascurría su vida haciéndolos confortables, jugando con la luz y agradando la vista.

Estos tejidos fueron utilizados por las diferentes civilizaciones que ocuparon la Península entre los siglos VIII y XVI y sirvieron de vehículo de comunicación cultural como ninguna otra de las llamadas artes industriales. Los restos que se conservan son muestras de aquéllos que utilizaron los monarcas, la nobleza y el clero, tanto cristiano como musulmán; formaron parte de ajuares funerarios de personajes ilustres, envoltorio de reliquias o enseñas militares y hasta objeto para regalos de embajada o botín de guerra.

Lugar: Museo de la Alhambra. Palacio de Carlos V
Fecha: 15 de junio al 31 de diciembre de 2012

http://www.alhambra-patronato.es/index.php/Exposicion/